Published On: Sat, Dec 30th, 2017

Cómo cumplir los buenos propósitos de año nuevo

Es el momento del año donde todos hacemos nuestros buenos propósitos. La mala noticia es que muchos nunca llegan a cumplirse.

Los buenos propósitos que con más frecuencia se hacen son:

1. Dejar de fumar.

2. Hacer más deporte.

3. Adelgazar 5 kilos.

4. Leer más libros.

5. Retomar el blog.

6. Quedar más a menudo con amigos.

7. Correr una maratón.

8. Beber menos alcohol.

9. Pasar más tiempo en pareja.

10. Ser más felices.

11. Dejar el trabajo que odias.

12. Enfrentarte a tus problemas.

13. Decir más a menudo “no”.

14. Ser menos egoísta.

15. No tomarme personal las críticas.

16. Dejar de depender de mis padres.

17. Abusar menos de los que me quieren.

18. Gastar menos dinero en cosas que no necesito.

19. Salir más el fin de semana.

20. No buscar excusas.

21. Ser más disciplinado para las cosas que me propongo.

22. No envidiar lo que tiene mi vecino.

23. Salir de mi zona de confort.

24. Cambiar el mundo.

25. Apreciar más lo que tengo.

26. Ser un mejor ejemplo para mis hijos.

27. Sonreír más y quejarme menos.

28. Llamar por teléfono más a mis padres.

29. Tener el valor de fracasar.

30. Ser un poco más optimista.

31. Vivir una vida más sana y cuidarme.

Esta lista es para recordar que los propósitos están muy bien pero no sirven para nada si no hay acciones detrás.

La lista de propósitos para el año nuevo se hace interminable, más larga si cabe que la del año anterior.

La experiencia ha demostrado que lo mejor para cumplir los nuevos retos es que sean lo más realistas y alcanzables posibles.

Sin embargo, pese a nuestra buena voluntad, la mayoría suelen quedarse a mitad de camino y algunos sólo en el intento. Si quieres alcanzar tus sueños no vale con cerrar los ojos y desearlos muy fuerte. Además de las ganas, es necesario desarrollar algunos comportamientos y sobre todo, ciertas actitudes.

No abandones fácilmente tus metas. Por algo te lo has propuesto. Aquí te vamos a explicar la manera que puedes ser más efectivo para lograr tus propósitos.

Definir los retos de la forma más concreta y acotada posible e incluirlos en nuestra agenda es la clave.

Por ejemplo, de nada vale apuntar en la agenda: “Hacer más deporte”. Lo ideal y lo recomendable sería anotar: “Ir al gimnasio tres días a la semana (lunes, miércoles y viernes), una hora y 30 minutos al día, incluida la ducha, de 19:00 a 20:30”. Parece sencillo y obvio, pero son muchos los que se quedan en objetivos generales, sin acotar, y estos objetivos están de partida, condenados al fracaso.

Definir los objetivos de forma concreta y marcarse metas realistas, es la clave

También es importante aprender a tolerar la frustración, destacan los psicólogos

Es importante tener en cuenta que los objetivos pueden ir moldeándose a lo largo de los meses, en base a nuestras otras obligaciones y/o necesidades. Por ello, es crucial “tener la mente abierta y estar abiertos a cambiarlos”, apunta López de Fez. Esto es, si por ejemplo, en lugar de tres días realmente sólo podemos ir dos al gimnasio, no pasa nada, no estaremos fracasando. Simplemente, estamos adaptando nuestro plan a nuestra agenda o compromisos.