Published On: Fri, Dec 8th, 2017

Hay un tercer ojo oculto en tu cerebro, conoce lo que los científicos han descubierto al respecto

¿Sabías que hay un “tercer ojo” en el interior de tu cerebro? La ciencia médica moderna ha demostrado que existe una estructura completa de un ojo humano no funcional en la sección frontal de nuestra glándula pineal. Pero ¿es realmente un “ojo vestigial” o atrofiado, como afirman los científicos? ¿O acaso será el “tercer ojo” o “sede del alma”, como cree la espiritualidad oriental y la filosofía occidental?

Similar a un cono de pino, la glándula pineal es un órgano de un centímetro de longitud que se encarga de producir melatonina, una hormona que regula las hormonas reproductivas, y controla los patrones de sueño y vigilia. ¡Pero diferentes estudios durante el último siglo indican que esta pequeña glándula es potencialmente mucho más de lo que parece ser!

Durante miles de años, tanto en la espiritualidad oriental como en la filosofía occidental, la glándula pineal ha sido considerada como el “tercer ojo” o una “puerta de entrada a la conciencia superior” que podría ver más allá de nuestro mundo físico. Un renombrado filósofo francés del siglo XVII, René Descartes, lo consideró la “sede principal del alma y el lugar en el que se forman todos nuestros pensamientos”.

En la espiritualidad de la Nueva era, el tercer ojo simboliza frecuentemente un estado de iluminación o la evocación de imágenes mentales que tendrían un significado psicológico y espiritual personal muy profundo.

En algunas tradiciones, como el Hinduismo, se dice que el tercer ojo está ubicado alrededor de la mitad de la zona de la frente, ligeramente por encima de la unión de las cejas. En otras tradiciones, como en Teosofía se cree que tiene alguna conexión con la glándula pineal o con la glándula pituitaria. Según esta teoría, los seres humanos poseían en tiempos antiguos un tercer ojo real en la parte posterior de la cabeza con funcionalidad física y espiritual. Con el tiempo, ya que los seres humanos fueron evolucionando, este ojo atrofiado y hundido es lo que se conoce a día de hoy como glándula pineal.

Por increíble que parezca, los estudios modernos basados en la investigación han descubierto evidencias que podrían probar las afirmaciones de los antiguos.

 A continuación mencionaremos algunos de esos estudios científicos que invitan a la reflexión y que podrían hacerte cambiar de perspectiva.

Los científicos han descubierto un ojo “no funcional” con una estructura similar a los ojos externos, equipada con tejidos retinianos y células que actúan como receptores de luz en nuestra glándula pineal que está en el interior de nuestro cerebro. En 1919, Frederick Tilney y Luther Fiske Warren escribieron que las similitudes de la estructura de la glándula pineal con el ojo humano sugerían que ese órgano se había formado para ser sensible a la luz y probablemente posee otras capacidades visuales.

En 1995, la Dra. Cheryl Craft, presidenta del departamento de células y neurobiología en la Universidad del Sur de California, postuló que la glándula pineal es el “ojo de la mente”.

“Usando técnicas de biología molecular, Craft ha demostrado que la pineal y la retina expresan una cantidad de genes en común”, se lee en un artículo basado en los hallazgos del Dr. Craft que se publicó en USC Health & Medicine. “¿Quién sabe? Tal vez vamos a ser los que resuelven las grandes preguntas sobre la mente, la materia y cómo funciona el universo. Solo el tiempo dirá”, cita al Dr. Craft dicho artículo.

Si analizamos más las investigaciones pasadas, descubrimos que el trabajo del Dr. Craft está de acuerdo con lo que otros científicos descubrieron en la década de 1950: la capacidad del cuerpo pineal para detectar la luz y producir melatonina.

Según otra teoría publicada en Journal of Biological Rhythms, la glándula pineal “parece haber evolucionado como una forma indirecta de mejorar la visión”. La teoría estudia la melatonina, la hormona pineal que regula los ciclos del sueño y la vigilia, y representa el trabajo del Dr. David Klein, jefe de Neuroendocrinología en el Instituto Nacional de Salud Infantil y Desarrollo Humano (NICHD).

Y este es el punto hasta donde la ciencia ha investigado sobre la glándula pineal, y aún deben estar en marcha más estudios. Por cierto, ¿qué piensas ahora después de leer estos extractos científicos?

¿Es la glándula pineal mucho más que solo un ojo atrofiado produciendo hormonas? ¿O es de hecho el “tercer ojo” o “sede del alma” que tiene el potencial de mirar más allá de nuestra dimensión?