Published On: Wed, Jan 10th, 2018

Cómo cocinar el arroz para adelgazar y prevenir el cáncer de colon – La receta aquí

El almidón resistente tiene menos calorías, favorece la pérdida de grasa y previene enfermedades como el cáncer de colon.

Hay una forma de transformar las moléculas del almidón del arroz, la pasta o las patatas en almidón resistente en tu propia casa.

Ya hay pocas dudas al respecto: adelgazar de forma saludable no consiste en perder peso, sino en perder grasa y conservar o aumentar tus músculos. La dieta es la parte más importante del proceso, y especialmente el control de los carbohidratos.

Los carbohidratos no son necesarios para la supervivencia, pero hacen que nuestro cuerpo funcione mejor, sobre todo si los tomamos por las mañanas y especialmente  antes y después de hacer ejercicios de fuerza. Si evitamos los azúcares y las subidas bruscas de insulina, los carbohidratos tienen un sitio en nuestra dieta.

El problema llega cuando desayunas cereales, comes arroz y cenas pasta, llevando a tu cuerpo de una panzada de carbohidratos a la siguiente.

En multitud de estudios las dietas bajas en carbohidratos han demostrado ser más efectivas para perder grasa y conservar músculo que las dietas que recortan las grasas o las proteínas. Sin embargo, los carbohidratos, especialmente el almidón, forman la base de la alimentación de muchas personas. Privarse del pan es un sacrificio aceptable, pero ¿cómo renunciar al arroz o a las patatas?

Les presento al almidón resistente. Este tipo particular de almidón se encuentra de forma natural en muchos alimentos, como los plátanos verdes o la avena. Es mucho más saludable por varios motivos:

  • Reduce los niveles de inflamación y el riesgo de cáncer de colon
  • Es beneficioso para las enfermedades del intestino grueso como colitis ulcerosa, enfermedad de Crohn, diverticulitis, diarrea y estreñimiento
  • Mejora la absorción de los minerales en la dieta
  • Mejora la sensibilidad a la insulina, que es la capacidad de tu cuerpo de responder a las subidas de azúcar
  • Este efecto se prolonga incluso hasta la siguiente comida
  • Produce una  mejora de la sensibilidad a la insulina de entre el 33 y el 50%, después de tomarlo solo durante cuatro semanas
  • Aumenta la sensación de saciedad y ayuda a controlar la cantidad de comida, mejor incluso que otros tipos de fibra

Cómo funciona el almidón resistente

Tu cuerpo no puede digerir el almidón resistente, pero no hay problema. Las bacterias en tu intestino sí que pueden. Tu flora intestinal transforma el almidón resistente en ácidos grasos de cadena corta, sobre todo butirato.

Resulta que el butirato es el alimento favorito de las células intestinales del colon. Por eso tiene efectos beneficiosos,  reduciendo la inflamación y el riesgo de cáncer en esta parte de tu intestino.

El resto del butirato pasa a la sangre y al llegar a las células, empieza la magia: el butirato no solo mejora la sensibilidad a la insulina, sino que también hace más fácil que tu cuerpo queme grasa, aumentando el nivel de oxidación en las células musculares.
Ahora que conoces los beneficios del almidón resistente, si quieres conocer los alimentos con mayor cantidad de almidón resistente haz clic aquí.

Cómo preparar tu propio almidón resistente

Después de leer esto quieres almidón resistente en tu dieta. ¿Te debes alimentar de copos de avena y plátano macho? No necesariamente. Hay un truco para cambiar a nivel molecular el almidón normal y convertirlo en resistente. No necesitas un laboratorio, lo puedes hacer en casa.

En un experimento del College of Chemical Sciences de Sri Lanka se llegó a la receta perfecta para convertir el almidón normal del arroz en almidón resistente. Hay que tener en cuenta que Asia consume el 90% del arroz del mundo, Es así de sencillo:

  1. Hervir agua
  2. Añadir una cucharada de aceite de coco (sirve cualquier aceite)
  3. Añadir un vaso de arroz seco
  4. Cocer durante 20 minutos
  5. Enfriar en el frigorífico durante al menos 12 horas
  6. Recalentar y servir

Si te parece la receta del arroz recalentado, es porque es exactamente eso. Sin embargo, al añadir aceite al agua se consigue cambiar la estructura molecular del arroz. La amilosa y la amilopectina del almidón se unen, formando moléculas más grandes que no se pueden digerir directamente. Al enfriarlo durante 12 horas se le da tiempo para completar la transformación en almidón resistente.

La reducción en calorías medida durante el experimento fue de entre el 12% y el 50%. La misma transformación ocurre al enfriar patatas hervidas, por ejemplo, o pasta. En un experimento durante un programa de la BBC, la nutritionista Denise Robertson de la Universidad de Surrey comprobó que la subida de azúcar provocada por la pasta refrigerada y recalentada era un 50% menor.

Es la época perfecta para aplicar la receta, porque ¿quién no tiene una ensalada de arroz o pasta en la nevera?